sábado, junio 20, 2015

Oliverio Girondo

Oliverio Girondo (Buenos Aires, 17 de agosto de 1891 - Ib., 24 de enero de 1967) fue un poeta argentino.

Biografía

Oliverio Girondo nació el 17 de agosto de 1891 en Buenos Aires en el seno de una familia adinerada. Sus padres, Josefa Uriburu y Juan Girondo, le permitieron desde niño viajar a Alemania, Italia, Bélgica y España. En Buenos Aires vivió sus primeros días en la calle Lavalle 1035.

Debido a estos viajes, parte de sus estudios secundarios fueron realizados en Inglaterra (Londres) y en el Colegio Albert Le Grand en Acueil de Francia, país en el que entabló amistad con el poeta Supervielle, con quien asistiría a manifestaciones surrealistas.

Espantapájaros


Autor: Oliverio Girondo

No se me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible

jueves, febrero 05, 2015

John Cheever

John Cheever (Quincy, Massachusetts, 27 de mayo de 1912- Ossining, Nueva York, 18 de junio de 1982) fue un autor de relatos y novelista estadounidense, frecuentemente llamado el “Chejov de los barrios residenciales”.

El nadador

Autor: John Cheever

Era uno de esos domingos de mitad de verano en que todo el mundo repite: «Anoche bebí demasiado.» Lo susurraban los feligreses al salir de la iglesia, se oía de labios del mismo párroco mientras se despojaba de la sotana en la sacristía, así como en los campos de golf y en las pistas de tenis, y también en la reserva natural donde el jefe del grupo Audubon sufría los efectos de una terrible resaca.

—Bebí demasiado —decía Donald Westerhazy.

—Todos bebimos demasiado —decía Lucinda Merrill.

—Debió de ser el vino —explicaba Helen Westerhazy—. Bebí ¡demasiado clarete.

martes, febrero 03, 2015

Jacobo Fijman


"No soy enfermo. Me han recluido. Me consideran un incapaz. Quiénes son mis jueces…
Quiénes responderán por mí.
Hice conducta de poesía. Pagué por todo.
Sentí de pronto que tenía que cambiar de vida. Alejarme del mundo. Y me aislé. Me fui de todos, aun de mí…
Hoy es la demencia un estado natural.
Todas las palabras son esenciales. Lo difícil es dar con ellas.
El delirio son instantes. Puede durar toda la vida.
Mi poesía es toda medida.
El arte tiene que volver a ser un acto de sinceridad."

(Jacobo Fijman, "Todo lo que uno recibe es pasión")
Fuente: elortiba.org

Jacobo Fijman (* Orhei, Besarabia, actual Moldova, 25 de enero de 1898 – Buenos Aires, 1 de diciembre de 1970) fue un poeta judeoargentino. Formó parte de la vanguardia literaria del grupo Martín Fierro, donde se vinculó con Jorge Luis Borges y Oliverio Girondo. Desarrolló varios oficios irregulares, y a partir de 1921 comenzó a padecer crisis mentales; crecientemente adepto al misticismo, se convirtió al catolicismo en 1930, y colaboró en varias revistas religiosas antes de ser internado definitivamente afectado de psicosis delirante en 1942. Moriría aún internado en 1970.

Fuente: es.wikipedia.org

Canto del cisne

Demencia:
El camino más alto y más desierto.
Oficios de las máscaras absurdas; pero tan humanas.
Roncan los extravíos;
Tosen las muecas
Y descargan sus golpes
Afónicas lamentaciones.
Semblantes inflados;
Dilatación vidriosa de los ojos
En el camino más alto y más desierto.
Se erizan los cabellos del espanto.
La mucha luz alaba su inocencia.
El patio del hospicio es como un banco
A lo largo del muro.
Cuerdas de los silencios más eternos.
Me hago la señal de la cruz a pesar de ser judío.
¿A quien llamar?
¿ A quien llamar desde el camino
tan alto y tan desierto?
Se acerca Dios en pilchas de loquero,
Y ahorca mi gañote
Con sus enormes manos sarmentosas;
Y mi canto se enrosca en el desierto.
¡Piedad!

Jacobo Fijman
De “Molino rojo”
Fuente: elortiba.org

martes, enero 20, 2015

Conde de Lautréamont

Isidore Lucien Ducasse (Montevideo, Uruguay, 4 de abril de 1846 – París, Francia, 24 de noviembre de 1870), conocido como Conde de Lautréamont (en francés, Comte de Lautréamont), fue un poeta uruguayo, nacido en Montevideo y educado hasta los 13 años en Uruguay. Desconocido durante su corta vida, llevó a extremos inéditos el culto romántico al mal y es considerado uno de los precursores del surrealismo.

Fuente: es.wikipedia.org

Cantos de Maldoror (fragmento)

"Soñé que había entrado en el cuerpo de un puerco, que no me era fácil salir, y que enlodaba mis cerdas en los pantanos más fangosos. ¿Era ello como una recompensa? Objeto de mis deseos: ¡no pertenecía más a la humanidad! Así interpretaba yo, experimentando una más que profunda alegría. Sin embargo, rebuscaba activamente qué acto de virtud había realizado, para merecer de parte de la providencia este insigne favor. Más ¿quién conoce sus necesidades íntimas, o la causa de sus goces pestilenciales? La metamorfosis no pareció jamás a mis ojos, sino como la alta y magnífica repercusión de una felicidad perfecta que esperaba desde hacia largo tiempo. ¡Por fin había llegado el día en que yo me convirtiese en un puerco! Ensayaba mis dientes sobre la corteza de los árboles; mi hocico, lo contemplaba con delicia. No quedaba en mí la menor partícula de divinidad: supe elevar mi alma hasta la excesiva altura de esta voluptuosidad inefable."

Conde de Lautréamont

miércoles, octubre 29, 2014

François Villon

François de Montcorbier o de Loges, llamado François Villon (nacido en 1431 o 1432 en París, desaparecido en 1463); poeta francés del Siglo XV.

Su creación más celebrada es "La balada de los ahorcados", escrita cuando esperaba su ejecución en la horca.

Los datos acerca de la vida de François Villon son inciertos. Se dice siempre de él que era un marginal. Quienes se han abocado a seguir su itinerario y a estudiar su obra lo pintan como el más ilustre y genuino precursor de la poesía maldita.

Fuente: es.wikipedia.org

Balada de la gorda Margot

François Villon
[Poema: Texto completo.]

Si amo a la bella y sírvola os asusto?
¿me juzgáis vil y tonto y mentecato?
Tiene ella bienes para todo gusto.
Por su amor ciño daga, escudo y mato.
Cuando alguien viene tomo pronto un vaso
y de la pieza escúrrome callando.
Después le traigo queso y pan, lo abrazo,
si paga bien le digo: "¿Vuelve? ¿Cuándo?
Cuando esté en celo, amigo, lo esperamos
en el burdel en donde el pan ganamos".

Mas si amanece y no aportó dinero
¡ay de Margot! entonces enfurezco,
no puedo verla, degollarla quiero.
Tomo sus atavíos, salgo al fresco
y con que iré a venderlos la amenazo.
Ella se planta como el Anticristo
y de matarla ahí mismo sería el caso
pues por la muerte júrame de Cristo
que no lo haré. Y así peleamos
en el burdel en donde el pan ganamos.

Pero vuelve la paz, se tira un pedo
más criminal que de un cañón la bala,
riendo me da un golpe, luego, quedo,
"¡súbete!" dice, en tanto que se instala.
Dormimos como un zueco, ambos beodos.
Si despierta y su vientre aún reclama
se alza y me monta, tales son sus modos.
¡Nos aplasta!" gemimos yo y la cama,
"¡Por tu lujuria nos desvencijamos!"
en el burdel en donde el pan ganamos.

Que llueva o truene, tengo el pan seguro.
Soy vicioso y halléme una viciosa.
No sé cuál de los dos lo es más, lo juro.
Y la basura nos parece hermosa
y el honor nos repugna y lo ahuyentamos
en el burdel en donde el pan ganamos.

Traducción de Rubén Abel Reches
Fuente: ciudadseva.com

sábado, octubre 15, 2011

Dennis Ritchie, se apagó una mente brillante

Dennis Ritchie, quizas fue menos “cool”, quizas no trabajo con productos “fashion”, pero con jóvenes 70 años de edad, nos dejó una de las mentes mas brillantes de la tecnologia.

El creador del lenguaje de programación C también colaboró en el diseño y desarrollo de los sistemas operativos Multics y Unix.

De origen Neoyorkino, Dennis nació un 9 de septiembre de 1941. En 1963 se graduó en Física en Harvard con honores, y más tarde en 1968, obtuvo un doctorado de investigaciones matemáticas.

En los Laboratorios Bell comenzó a desarrollar el lenguaje de programación C, apoyado en el lenguaje B de Ken Thompson. Al poco tiempo publicó el libro que alcanzaría la categoría de “clásico” de la computación “El lenguaje de programación C” en el cual colaboró Brian Wilson Kernighan, todos los que alguna vez tiramos código, tenemos un ejemplar de este valioso compendio.

En Alemania conformó un equipo con Ken Thompson -como dato de color, en dicho equipo participó un latinoamericano-, los cuales desarrollaron Unix, sistema operativo que fue la base de Linux y Mac OS X.

Ritchie fue galardonado con la Medalla Nacional de Tecnología de los Estados Unidos de América.

El mundo de desarrollo ha sufrido una gran pérdida, el cielo de la tecnología vio apagarse a otra supernova.

Written by Marcelo Lozano on
Fuente: http://www.cioal.com

lunes, enero 11, 2010

Acción Mutante


Acción Mutante es una comedia del cine español, del año 1993, ópera prima del director Álex de la Iglesia.

Comercial de Linux


leonelvr - 08 de abril de 2008 - http://www.youtube.com/watch?v=bSEGj3PK4Is

viernes, junio 05, 2009

El sentido de la vida, el universo y todo lo demás

Según la Guía del Autoestopista Galáctico, exploradores de una raza de seres pandimensionales e hiperinteligentes construyen Pensamiento Profundo, el segundo mejor ordenador de todos los tiempos, para calcular el sentido de la vida, el universo y todo lo demás. Después de siete millones y medio de años meditando la pregunta, Pensamiento Profundo revela la respuesta: "Cuarenta y dos".

—¡Cuarenta y dos! —exclamó Loonquawl—. ¿Es eso todo lo que tienes que mostrar tras siete millones y medio de años de trabajo?
—Lo he comprobado muy minuciosamente —dijo el ordenador—, y ésa es casi definitivamente la respuesta. Creo que el problema, para ser sinceros, es que no habéis sabido nunca cuál es la pregunta.

Enlace a la fuente:
http://es.wikipedia.org

martes, septiembre 23, 2008

El profeta del horror

"El programa de Desmoralización Total funciona así: los ciudadanos deberán llevar encima una carpeta de documentos llenados en tinta evanescente, serán continuamente arrestados por no tenerlos en regla y deberán correr de una oficina a otra en un frenético intento de cumplir plazos imposibles. Tras unos meses de este sistema, los ciudadanos se acurrucarán en los rincones como gatos neuróticos."

Williams Burroughs

sábado, diciembre 08, 2007

Brindo por eso

Obra de Teatro Breve que, a modo de instantáneas, transita momentos decisivos en la historia argentina unidos por una "vanguardia" eternamente desorientada -Uno, Dos y Tres-. Cuatro y Cinco son el mismo personaje en dos tiempos distintos -un ex guerrillero que se enfrenta con su pasado-. Los restantes personajes son fácilmente reconocibles, inscriptos -mal que nos pese- en el inconsciente colectivo de varias generaciones.

Género: Teatro

miércoles, diciembre 05, 2007

Nada que perder

Este texto narra la historia de Nacho, quien cansado de vagabundear, busca un lugar donde establecerse y lo encuentra en Perros Muertos, donde un acontecimiento trágico lo marcará para siempre. Desde entonces Nacho recrea, noche tras noche, lo sucedido en esa oportunidad; para ello solicita la colaboración de los que concurren al bar, pero algo se trastoca, cuando las espectadoras que colaboran en la representación, demuestran que ellas también tienen algo para decir. Sin embargo los personajes quedan atrapados por el desarrollo de los acontecimientos, sumergiéndose en un drama, del cual no pueden prever el desenlace y del que ignoran sus consecuencias.

Género: Teatro
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martes, diciembre 04, 2007

Etceteretcétera

Esta obra gira en torno a una enfermedad mortal de la cual no se habla; los personajes (Uno y Dos) infectados por un virus son condenados al encierro. Allí juegan con distintas situaciones, hasta llegar a un replanteo existencial (individual y social) comprometiéndose por entero, sin temor al juicio final.

Género: Teatro
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sábado, noviembre 10, 2007

Testamento



Ante la proximidad del momento en que yo deberé marchar en pos de horizontes más halagüeños y promisorios, y como dicen que es menester y obligatorio dejar a quienes se quedan con lo que no podremos cargar hasta nuestra fosa, me he visto obligado a redactar una especie de testamento donde haré constar, cláusula por cláusula, la manera en que mis "bienes" –es mi voluntad– deben ser distribuidos, cosa que, después de muerto, no hayan quejas, peleas, litigios o desavenencias que puedan enturbiar mi paso de este mundo al otro. Para expresarlo mejor, ya que en vida nunca me dejaron en paz –y conste que yo soy paceño–, quiero que al menos en muerto me dejen morir tranquilo.
Y a todo esto, cuando uno se va para no retornar, ¿por qué siempre tiene que dejar constancia de sus bienes? ¿Será para apantallar a los demás demostrando lo que uno tiene y los otros no? ¿Acaso es un formulismo que hay que llenar para acceder al Purgatorio?
Recuerdo los casos de aquellos carnales míos que, viviendo en paupérrimas condiciones y privándose aún de lo necesario, una vez difuntos hicieron conocer a los moros y a los que no lo son, que eran poseedores de ingentes fortunas que fueron aprovechadas por las primeras aves de rapiña que llegaron hasta esos botines.
Demás estaría el agregar que ellos fueron enterrados en fosas comunes y hoy tan sólo viven en el estómago de los gusanos que los devoraron, aunque ellos fueron más huesos que carne por las innumerables dietas forzadas a las que voluntariamente se sometían.
Hace mucho tiempo –según cuentan las crónicas– un avaro de esos, consciente del peligro que corría su fortuna ante la proximidad de su deceso, recibió el consejo de que, antes de morir, se la comiese o se la bebiese. Y él, ni cojo ni manco, hizo caso y, claro está, murió porque los billetes ingeridos le causaron tal congestión estomacal que su agonía, dicen, fue terrible.
Es por eso que, cuando aún me quedan fuerzas para redactar la repartija de mis bienes, los entregaré de acuerdo a las necesidades de mis herederos y las posibilidades mías. Empecemos.
Todos mis libros, absolutamente todos, los dono a la Biblioteca de Alejandría, puesto como los he perdido irremediablemente, presumo que a ese lugar han ido a parar.
Aquellos libros que presté y no me los devolvieron, ¡ojalá! les sirva de mucho a los que, sufriendo de amnesia, no recordaron que dichos textos tuvieron un dueño original y si en un principio me sirvieron como guías y educadores, tengo la remota esperanza de que a ellos, a esos ex amigos, los saque del estado de analfabetismo ancestral en el que yacen.
Los textos que me fueron robados, ignoro a qué manos han ido a parar, quedan en calidad de perdidos, porque, ya que no pude hacer nada para retenerlos, menos puedo hacer para recuperarlos.
Mis pensamientos los cedo a la humanidad entera, no para que los aprovechen sino para que aprendan cómo en el más completo estado de abandono, un ser humano puede cultivarse y educarse sin pasar por institutos, universidades, simposios, congresos, postgrados, maestrías y demás tucuymas.
Todas mis deudas se las dejo generosamente a mis acreedores, porque sabiendo que yo vine al mundo sin traer nada ¿cómo voy a tener algo para pagar deudas a otarios y prestamistas? Ya lo decía mi ex amigo Ojo de Vidrio: "El deber es de caballeros y el cobrar es de cholos".
Además, ¿por qué tendría que pagar algo si no recuerdo haber recibido préstamo alguno? Lo que sí sé es que cada obrero es digno de su salario. Por lo tanto, lo único que hice fue cobrarme las lecciones que les di, pues, desasnándolos, los culturicé un poco (digo "un poco", porque tampoco puedo hacer milagros volviéndolos genios en dos patadas y un t’ajlle) y ese tipo de vocación de servicio no tiene precio conocido.
Las pocas ropas que poseo son sólo para mí, porque si las cedo a alguien, ¿con qué voy a cubrir mis desnudeces? Tuve mucha ropa y gran parte la he obsequiado. Otras las presté y no me las han devuelto. Las más fueron "nacionalizadas" apenas yo abandonaba aquellos refugios espontáneos donde, en las noches y en los días, iba a reposar mi cansancio. Si bien en muchas oportunidades yo me jactaba de poseer buenas colecciones de prendas de vestir, también existen fechas como la presente, cuando las madrugadas me sorprenden vistiendo tan sólo una muda de ropa.
Por eso es que determino que mis pobres harapos los dejen conmigo. Que no se los lleven, que me permitan conservarlos. Aunque, claro está, si a alguna persona les son de utilidad todavía, se las entreguen, que yo, solidario como el viento que sopla por igual a los mortales, animales y minerales, creeré haber encontrado en ese viento generoso, el abrigo que cubra mis partes púberes y caliente mis anquilosadas extremidades.
A los que se jactaban y se jactan todavía de ser mis enemigos, les dejo mi perdón, con la certeza de que jamás tomé en cuenta sus malevolencias. Siempre supe que es mejor no vivir amargado colocando una venda de indiferencia a los ultrajes recibidos, perdonar agravios e injurias para reconciliarse con Dios y con el diablo y, por ende, con la propia naturaleza.

Mi pobre corazón, hecho pomada desde los tiempos en que éramos ingenuos y cándidos y con el que recorrimos los caminos de la frustración y el desengaño, lo dejo a todas aquellas personitas que se divirtieron hasta el cansancio con sus artimañas y juegos sentimentales. A esas personitas que supieron poner en práctica sus ardides y mañas femeninas, lastimando a su gusto mis pálidos estertores personales, para dejarme llorando mi desconsuelo en cantinas y chicherías, donde estúpidamente yo moría ahogado en ingentes cantidades de licor, resucitando en medio de mi tragedia y volviendo a morir, mientras ellas, felices y contentas.
Sólo a ellas les pertenecen los guiñapos de mi devaluado corazón, los restos que quedaron de mi compañero de caminos y amaneceres. Si ellas, que fueron, son y serán siempre para mí las criaturas más bellas que poblaron la tierra, desean guardar leve memoria del único ser que las ha adorado como a diosas, desde donde yo esté, siempre irá para ellas una oración de agradecimiento porque, con sus besos, sus mimos y sus desdenes, sus burlas y sus palabras melodiosas, lograron darme el aliento y fuerzas necesarias para que yo persista en ese camino pedregoso de pretender ser amado, sin reconocer que amar era algo que yo nunca había aprendido.

Víctor Hugo Viscarra, "Alcoholatum y otros drinks"

Víctor Hugo Viscarra, falleció a causa de una cirrosis avanzada el 24 de mayo de 2006, a los 49 años. Contó sus vivencias a través de los libros: "Coba. Lenguaje secreto del hampa boliviano" (1981), "Relatos de Víctor Hugo" (1996), "Alcoholatum y otros drinks" (2001), "Borracho estaba pero me acuerdo" (2003) y "Avisos necrológicos" (2005).